jueves, 1 de febrero de 2007

Cuaderno de bitácora (3.2): Mañana(1.2): El camarero humorista y la visita

Bajamos a almorzar a Plaza Nueva, sitio de bares y camareros. Pues maldita casualidad que nos toca el bar con el camarero gracioso: humor entre copas. ¡Qué gracioso, qué ingenioso! ¡Qué ganas de hundirle la cabeza cuando ponía los vasos sobre la mesa!
Y llegó la abeja tras la discusión mantenida por Eli y por mí y que derivó en un todos contra mí. Las abejas son unos adorables seres voladores, que pican cuando hueles a flor, eres una flor, o se sienten atacadas. Sí, Marina, aunque parezca mentira si te mueves bruscamente la abeja esa que te persigue se convierte en una verdadera amenaza. Y rompió un vaso. Pero el camarero se lo tomó muy bien, riéndose, es lo que tiene ser familiar de Buenafuente... o de Barragán.
Tras nuestro pequeño tentempié, subimos de nuevo a la Alhambra, tomando por seguro que íbamos a entrar. Pues entramos, claro que sí, pero Jose repetía una y otra vez: Yo no tengo ni puta idea. Yo no tengo ni puta idea. Efectivamente, pero la Alhambra es maravillosa de ver... Sobre todo cuando te intentas reír de unos chinos para acabar haciéndote fotos, o corriendo por una de las estancias jugando al Laberinto del Minotauro. Esas son las cosas que nos hacen ser diferentes, casi subnormales.
Pero el monumento no es lo más importante, al fin y al cabo fuimos dos días para salir de fiesta. Quizás un gran momento fue el de las gitanas, también recordado como el de los cántaros de miel.

No hay comentarios:

He aquí los que escriben

  • Princesa Polaca
  • Toxazo
  • Peter Pan
  • Wendy
  • Campanilla
  • Elpeli
  • Doctora Mazap_ana
  • Bermauntier